Los productos de belleza y cuidado de la piel, dada lo específicas que suelen ser sus fórmulas, así como la mentalidad con la cual son diseñados, para cumplir con un único e importante rol, ya sea en el caso de los tónicos, cremas, sérum, el maquillaje o las sustancias para la limpieza facial, casi nunca poseen más que un uso, por ejemplo, el de ser esparcidos por el rostro, donde se les deja algunos minutos para que actúen y luego sean removidos con agua o una toalla.

Sin embargo, la creatividad a la hora de resolver problemas, buscar soluciones y como dicen, maniobrar con lo poco que se tiene, hace de los seres humanos uno de los pocos seres vivos capaces de encontrar decenas de formas diferentes de utilizar cualquier elemento. Ya sea con papeles parecidos o parcialmente iguales al que se han diseñado en principio o, como dice la Ley de Murphy, aplicándolos en actividades completamente diferentes a su idea original.
Tal es el caso del famoso implemento conocido como agua micelar, muy popular en la mayoría de los países del mundo, aunque no por ello conocido por todas las personas interesadas en los productos de belleza. Este presenta una gran variedad de usos, no solo gracias a la variedad de métodos a los que podemos recurrir para aplicarlos, sino por su función tan multifacética, que le otorga cierto grado de ambigüedad acerca de todo lo que es capaz de hacer.
Si no conoces sobre este fascinante producto, te invitamos a leer los detalles en Qué es y para qué sirve el agua micelar

Composición del agua micelar
Este es uno de esos artículos que, a pesar de la increíble sencillez de su composición, son en realidad un poco complicados de explicar, ya que su función se basa en la complejidad con la que los pequeños componentes de su estructura actúan. Ya que no estamos hablando de un simple líquido que disuelve el maquillaje o las impurezas, para que luego estas sean retiradas al frotar, sino de una sustancia con una utilidad mucho mayor, al igual que su eficacia.
El agua micelar es un líquido ligero y de baja densidad, compuesto principalmente como su nombre lo indica de forma inconfundible, por agua y unas diminutas partículas llamadas micelas. La primera, la base de esta sustancia, debe ser agua destilada y desmineralizada, ya que un líquido sin tratar puede contener impurezas y contaminación que causen efectos adversos a la piel, obstruyan los poros y que, en el peor de los casos, causen infecciones.
Echa un vistazo al artículo: Mejor agua micelar
Además de esta, se utiliza en menor concentración la llamada agua blanda, cuyo tratamiento es más intensivo, lo que sintetiza este líquido tan simple en uno casi completamente libre de minerales, sobre todo el magnesio y los iones de calcio. En ocasiones se realiza un procedimiento de hidrólisis, lo que reduce la densidad molecular y hace que dicha sustancia se absorbe de manera más rápida a través de la piel.
El otro componente, que le da al producto su capacidad única en su tipo son las micelas, unas moléculas de dos polos que cumplen la función de remoción de impurezas, siendo el agua simplemente el medio de transmisión. El polo hidrófilo, soluble al agua se une a otro compuesto agregado a la mezcla, los tensioactivos, conocidos por ser un ingrediente común en jabones, champú y otros elementos, siendo los responsables de la espuma que estos crean.
Estos tensioactivos causan que el contacto del polo soluble al agua de las micelas mantenga estas moléculas en suspensión sobre la tensión superficial del líquido, lo que significa que las adhieren a la superficie de este y las hacen flotar. De esta manera, no es el agua la que entra en contacto con nuestra piel y la limpia, sino que son las micelas quienes juegan el papel fundamental, gracias al efecto del otro polo.
Este, el polo lipófilo, tiene la increíble capacidad de atraer y, dicho de alguna forma simple, sujetar cualquier pequeña partícula externa que se encuentre sobre la piel, siendo el maquillaje su principal objetivo, aunque en mayor instancia es capaz de retirar todo tipo de impurezas, suciedad, sebo y grasa, polvo, contaminación ambiental, restos de cremas y cualquier cosa que se encuentre en la superficie de la piel y obstruyendo los poros.
De esta forma, el producto no solo remueve el maquillaje al disolverlo, como haría el agua jabonosa o las leches limpiadoras, sino que no retira por completo de nuestro cutis al adherirlo a las micelas que se encuentran en el agua, con la que usualmente humedecemos alguna tela, un papel suave o un trozo de algodón, para pasarlo sobre el cutis y dejar que el líquido entre en acción.

Beneficios de este producto
Aquí viene a parte que suele agradar más a quienes conocen el agua micelar, ya que saben que no es simplemente un removedor de maquillaje o un limpiador facial común, sino que además se aprovecha su baja densidad y su leve concentración de activos, gracias a la efectividad de las micelas, para añadir otros elementos a la sustancia, que la hacen no solo amigable para la piel, sino una protagonista indiscutible de su cuidado otorgando ciertos beneficios como:
- Tonifica y otorga resistencia y fortaleza al tejido, gracias a la estimulación del riego sanguíneo.
- Ayuda a balancear los niveles de PH de la piel.
- Remueve la totalidad del maquillaje en la zona por donde pasa con suavidad, por lo que no es necesario frotar y mucho menos utilizar de forma repetida.
- Es apta para todo tipo de piel, desde seca y grasa hasta la mixta.
- Otorga una limpieza increíblemente profunda, gracias a la función específica de las micelas que la componen y su capacidad tensioactiva.
- Ayuda a la penetración correcta de los productos especializados que utilices posteriormente, como tónicos, cremas y sérum.
- Deja una sensación refrescante y duradera, que libera el tejido de la tirantez. Además de esto, la piel se sentirá más suave, eliminando la sensación de aspereza causada por la resequedad.
- Puede sustituir cualquier otro producto necesario para retirar el maquillaje, convirtiéndose fácilmente en el único necesario durante la rutina.
- Funciona perfectamente para dar retoques, ya que se puede utilizar para remover partes del maquillaje, sin retirar el resto.
- Ayuda a retrasar la aparición de arrugas, gracias a la limpieza e hidratación que otorga. Además, existen formulaciones especiales que ayudan a combatir otras imperfecciones de forma más específica.
- No deja ningún tipo de sensación grasosa, o jabonosa, ya que se absorbe completamente, por lo que no es necesario un aclarado posterior.
- No causa irritación, comezón, sarpullido o efecto adverso, ya que no contiene ningún ingrediente a base de alcohol, alérgeno o químico conservante de larga exposición.
- Es capaz de hidratar de manera efectiva, aun si no se trata de un producto pensado específicamente para este fin.
- Su aplicación es una de las más sencillas ya que no requiere más que la sustancia y un pequeño trozo de tela suave o algodón.
- En caso de utilizar agua micelar con nutrientes, o gel micelar, podremos nutrir la piel y las células de manera profunda, lo que aumenta los niveles de colágeno y elastina que fortalecen el tejido.
Una de las características del agua micelar es su facilidad para elaborarla, aprende a prepararlo leyendo Cómo hacer una gua micelar casera

Diferentes formas de utilizarlo
Ahora bien, ya que estamos hablando una y otra vez de que se trata de un limpiador y desmaquillante, es obvio que funciona de maravilla en estas dos funciones básicas, pero cualquier persona con un poco e creatividad será capaz de, por métodos deliberados, entrever otra gran cantidad de utilidades distintas que se le pueden dar a la increíble composición del agua micelar.
Muchos de estos usos simplemente derivan de su función básica, mientras que otros son solo consecuencia de la gran cantidad de propiedades beneficiosas, añadidas por los fabricantes y profesionales en su elaboración, convirtiendo el líquido en una verdadera fuente de belleza y juventud. Sin embargo, algunos de estos modos de uso podrían llegar a sorprendernos, por lo creativo de su invención y lo imaginativos que debieron ser quienes los idearon.
Al aplicarlo sobre la piel
Por supuesto, ya que hablamos de un artículo cosmético, lo más obvio resulta ser que sus principales usos se dan al aplicarlo sobre la piel, con el fin de que cumpla, de una u otra forma, con la función para el que ha sido diseñado, con alguna que otra variante. Lo que se debe destacar aquí, es que gracias a la armonía y suavidad de su formulación, el agua micelar se puede usar prácticamente en cualquier momento, por lo que de ello dependen la mayoría de las siguientes aplicaciones.
- En principio, este líquido fue diseñado como limpiador facial, capaz de remover cualquier tipo de impurezas, por lo que su uso más común se da al aplicarlo antes que ningún otro producto de belleza y cuidado facial, tanto en las rutinas diurnas como en las nocturnas. Con un disco de algodón humedecido con el agua micelar, frotaremos suavemente toda la superficie de nuestro rostro, para que remueva y arrastre esos elementos que deseamos eliminar.
- De forma más común, se conoce esta sustancia como uno de los desmaquillantes más potentes del mercado moderno, por lo que ese es el objetivo de la segunda forma de utilizarlo. Al igual que en el caso anterior, se debe utilizar un trapo de tela suave o un disco de algodón humedecido en el agua, solo que esta vez procedemos a frotar con una sola pasada completa, haciendo un poco más de presión, en las zonas específicas donde queremos eliminar el maquillaje.
- Este producto no solo contiene los ingredientes propios de un limpiador facial, sino que lleva otros que aportan propiedades beneficiosas a nuestro cutis, como mencionamos anteriormente. Entre ellos, está la capacidad de tonificar la piel, para lo que utilizaremos, de nuevo un algodón o un trapo, para esparcir la sustancia por el cutis. En este caso, lo mejor es dejarla actuar completamente, por lo que no debemos retirarla ni aclarar posteriormente.
- Gracias a la sensación fresca que deja la particular mezcla de componentes que la conforman, el agua micelar es capaz de refrescar la piel, reducir el calor y liberarla de la tensión. Por ello, sin importar el momento, cuando nos sentimos agobiados por el clima, podemos esparcir un poco de esta por la superficie no solo del rostro, sino de cualquier parte del cuerpo, para así aliviar estos síntomas y disfrutar de su frescura.
- Si practicamos algún deporte, una rutina de ejercicios, aeróbicos, cardio o frecuentamos el gimnasio, sabremos lo molesto que puede ser dejar asentarse el sudor sobre la piel. En esos casos donde la incomodidad por esto aumenta, podemos utilizar este líquido para remover el sudor y todas las impurezas que deja sobre la superficie.
- Lo mismo ocurre cuando aplicamos bloqueador o protector solar, ya que este forma una capa o película para cubrirnos del sol, que no se alcanza a absorber completamente por los poros. En caso de que la crema pierda su efecto y deseemos utilizar un poco más, basta con retirar antes el bloqueador con un algodón humedecido con agua micelar.
- Esto ocurre con cualquier tipo de cremas, como aquellas utilizadas en tratamientos de varias fases, donde dejamos un tipo específico de producto actuar sobre la dermis antes de retirarlo y aplicar otro. En el caso de que no sea suficiente con utilizar agua y jabón, ya que permanece la sensación grasosa de este, podemos remover cualquier resto con una pasada suave de agua micelar.
- Como ya mencionamos, al retirar el maquillaje no es necesario pasar el algodón humedecido con el líquido por todo el rostro, sino específicamente por donde deseamos removerlo. Esto cumple otra función, ya que en el caso de los retoques, cuando deseamos modificar el maquillaje ya aplicado, podemos utilizar un bastoncito de algodón o hisopo para retirar este de manera más controlada, sin afectar el resto de la presentación, para así poder aplicar un maquillaje nuevo sobre la zona limpia.
- Uno de los mayores problemas de las personas con piel tipo grasa, es la acumulación en exceso de esa película aceitosa que se forma en la superficie de la dermis, a causa de las impurezas que de adhieren a la humedad natural de esta. En cualquier momento del día, si notas la molestia de esta sensación grasosa, puedes utilizar esta sustancia maravillosa para dejar tu rostro suave y limpio.
- Al contrario que las anteriores, el problema de quienes poseen una piel seca es justo la resequedad, causada por la falta de la capacidad de retener correctamente la humedad dérmica. Esto se puede solucionar con el uso de cremas hidratantes, cuyo efecto se puede potenciar con las propiedades emolientes del agua micelar, haciendo que la piel luzca perfectamente sana e hidratada.
- Por último pero no menos importante, aunque ya hayamos realizado la óptima limpieza de cutis, muchas veces los productos que utilizamos tras esta acción no son tan bien recibidos por la piel incapaz de absorberla. Para evitar este problema, podemos apoyarnos en la potencia de la liberación de los poros que otorga el agua micelar, aplicando un poco justo antes del producto posterior, y dejándola secar sobre la piel sin enjuagar.
Aunque funcionan de manera similar, aprende a distinguir el tónico facial de esta sustancia leyendo sobre las Diferencia entre tónico y agua micelar
Variantes de utilidad fuera de la cosmética
Muchas veces un producto se aplica sobre el tejido superficial por razones completamente diferentes a las que originalmente se le dio al momento de su diseño, gracias a la acción de sus propiedades para cumplir funciones diferentes, quizá surgidas de manera accidental. Mientras que en otras ocasiones, estas mismas propiedades pueden realizar trabajos fuera de la piel, al entrar en contacto con objetos y superficies variadas.
- Un ejemplo de esto puede ser, en caso de sufrir leves inflamaciones, como aquellas que ocurren debido a las ojeras o las bolsas en los ojos, que aparecen bajo el párpado inferior. Aquí podemos aprovechar los hidratantes, antioxidantes y astringentes de la fórmula del agua a base de micelas, capaz de reducir estas inflamaciones de manera constante y efectiva.
- Lo mismo ocurre con el enrojecimiento y las irritaciones cutáneas, causadas por la sensibilidad de la piel, alergias de contacto, el roce con superficies de textura muy áspera e incluso por picaduras de insectos, entre otros factores. Este producto es capaz de aliviar gradualmente dichas molestias, al tonificar, hidratar y refrescar la piel, haciendo que la red estructural de esta se relaje y reconfigure de manera apropiada.
- Cuando hablamos de micelas, debemos recordar que son moléculas capaces de remover un gran número de impurezas y suciedad, entre los que se cuentas algunas cepas de virus y elementos alergénicos. Por ello, en caso de necesitar un desinfectante de manos de emergencia, por alguna situación momentánea, pero no poseerlo, se puede recurrir al agua micelar como una opción temporal para cumplir este papel de higiene y salud.
- Esto cuenta no solo para nuestra piel, sino también para objetos y superficies inorgánicos, como pomos de puerta, monedas que recibimos, asientos de servicio público, pasamanos, ventanas, puertas y paredes, así como cualquier otra superficie con la que tendremos contacto, pero que no queremos tocar sin limpiar primero. Aun así, no se trata de un verdadero desinfectante, por lo que solo es una solución de emergencia.
- Para finalizar, existe un producto cuyas características se parecen al maquillaje y es la pintura, ya sea de base acuosa u oleosa, que muchas veces queda retenida en brochas y pinceles, secando estos y arruinándolos. En casos donde lo amerita la urgencia, el agua micelar se puede utilizar para limpiar estos de los restos de pintura.